
Al igual que Elizabeth Cady Stanton, Susan B. Anthony provenía del noreste del país y dio sus primeros pasos en la vida bajo la tutela de un padre de carácter firme. Nació en Adams, Massachusetts, y su vida transcurrió en el hogar de un próspero hombre de negocios, que era también cuáquero y abolicionista. Era una niña de grandes dotes intelectuales que, según se cuenta, sabía leer y escribir a los tres años de edad.
Poco después de cumplir los 20 años, Anthony comenzó su carrera en el magisterio y, con el tiempo, se estableció en Rochester, estado de Nueva York, como directora de una institución local de enseñanza. Simpatizaba con la causa de la "templanza", un movimiento político y religioso en contra del alcohol, por considerarlo fuente de los males sociales y familiares, e hizo campaña contra la "botella". Al sentirse marginada e incapaz de hacer uso de la palabra en una organización dominada por hombres, Anthony y algunas amigas fundaron la Sociedad de Templanza de Mujeres del Estado de Nueva York. Alrededor de 1850 conoció a Elizabeth Cady Stanton a quien se unió en la importante cruzada por los derechos de la mujer.
A diferencia de Stanton, Anthony nunca contrajo matrimonio y dedicó todo su tiempo y energía a la organización política. Trabajó como miembro de la Sociedad Antiesclavista Americana desde 1856 hasta el momento en que estalló la Guerra Civil en 1861, y siguió trabajando por la emancipación de los esclavos durante el conflicto bélico. Con Stanton, tomó parte en campañas de demanda de derechos para la mujer, fundó una revista de miras progresistas con el nombre de "The Revolution" y ayudó a organizar la Asociación de Mujeres Trabajadoras de Nueva York. Con la adopción, en 1870, de la Decimoquinta Enmienda, se declaraba el derecho de todos los ciudadanos al sufragio, independientemente de su "raza, color o de su condición anterior de esclavos", pero no de su género. Contrariada por esta situación, Anthony tomó medidas concretas y dirigió a un grupo de mujeres a las urnas de Rochester. Fue arrestada y mientras esperaba a ser enjuiciada, aprovechó la publicidad que generaba su caso para comenzar una gira de conferencias. En 1873, nuevamente cometió un acto de desobediencia civil al intentar emitir su voto. Se le negó el derecho a declarar en su propio juicio por ser mujer y se le impuso una multa de poca monta que ella se negó a pagar. Animada por la lucha y la concomitante publicidad, trabajó con más ahínco que nunca por conseguir el derecho de voto de la mujer — mediante organizaciones nacionales y giras de conferencias en los estados del este y los territorios del oeste.
En 1888, Anthony organizó el Consejo Internacional de Mujeres y en 1904 la Alianza Internacional para el Sufragio de la Mujer, que elevó su cruzada al plano internacional con reuniones en Londres y Berlín. Murió en 1906 — cuatro años después de Stanton — pero su trabajo sentó las bases para la ratificación de la Decimonovena Enmienda a la Constitución de Estados Unidos que, en 1920, concedió el derecho de sufragio a la mujer estadounidense.
Libros:
La Historia del Sufragio de la Mujer, editada por Susan B. Anthony, Elizabeth Cady Stanton, Matilda Joslyn Gage, e Ida Husted Harper