
Elizabeth Cady Stanton fue una de la principales propulsoras del movimiento a favor del reconocimiento de los derechos de las mujeres en Estados Unidos y en todo el mundo. Fue fundadora y líder del movimiento feminista del siglo XIX que, en 1920, logró para las mujeres el derecho de voto.
Nació en 1815 en el seno de una familia prominente siendo su padre magistrado, además de representante en la legislatura del estado de Nueva York. Stanton leía libros de derecho bajo la tutela de su padre y, desde temprano, descubrió su vocación como reformadora de leyes vigentes para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres. En 1840 contrajo matrimonio con Henry Brewster Stanton, abogado, orador y abolicionista. Su matrimonio le dio acceso más amplio a los círculos progresistas. En 1848, Elizabeth Stanton ayudó a convencer a la legislatura de Nueva York de que promulgase leyes que protegieran la propiedad privada de las mujeres casadas, y en julio del mismo año y junto a Lucretia Mott, fue una de las líderes de la primera convención de derechos de la mujer celebrada en Estados Unidos, y quizás en todo el mundo, en la localidad de Séneca Falls, un pueblo de Nueva York. La convención aprobó numerosas resoluciones que reclamaban derechos para la mujer, y — sobre todo — la demanda del sufragio femenino (derecho al voto) contenida en la Declaración de Sentimientos, un documento basado en la Declaración de Independencia de Estados Unidos.
Elizabeth Stanton dio a luz a siete hijos entre los años 1842 y 1859, pero su maternidad hizo poco por disminuir su entusiasmo por su trabajo. Durante la Guerra Civil de Estados Unidos, trabajó junto a su marido para abolir la esclavitud, para luego retirarse de grupos progresistas que no daban la misma importancia a la cuestión de la concesión del derecho de voto a la mujer.
La asociación de Stanton con Susan B. Anthony, líder también del movimiento a favor del derecho de voto de la mujer, comenzó alrededor de la década de 1850. Su colaboración durante 50 años se benefició de Stanton como oradora y escritora, y de Anthony como organizadora y estratega. "Yo creaba los rayos" dijo Stanton al hablar sobre su asociación, "y ella los lanzaba". Su figura se hizo célebre como presidenta de la Asociación Nacional del Sufragio Femenino y dictó conferencias sobre temas como la maternidad, las leyes de divorcio y el efecto del consumo de alcohol en la sociedad, que en la opinión de algunos era el responsable de la ruptura de los hogares, matrimonios y vidas. Después de 1880 se retiró para colaborar con Anthony en la redacción de la Historia del Sufragio de la Mujer. Murió en 1902 después de haber establecido una agenda nacional para lograr la igualdad política y social de la mujer que se vio cumplida décadas más tarde.
Libros de Elizabeth Cady Stanton:
Ochenta Años y Más: 1815-1897
La Biblia de la Mujer
La Solitud del Ser