
Nació en Italia en 1896, pero a los diecisiete años emigró a los Estados Unidos con su familia; estuvo trabajando en Hollywood como actriz, hasta que en 1921 conoce a Edward Weston, fotógrafo norteamericano, que le enseñó a usar la cámara. En 1922 llega a México y con sus propias fotografías, Tina Modotti capturó la maravilla de esta nación floreciente. En plenitud de su sexualidad, no se inhibía por su desnudez, le molestaban las ataduras, los botones, los cinturones o cualquier prenda que le estorbara para moverse. Durante su estancia en México escandalizó a la sociedad de aquella época por ser una mujer que vivía bajo el mismo techo con un hombre que no era su marido ni su hermano, que salía a la calle después de las ocho de la noche y compartía la mesa en lugares públicos con varios varones, además de tener la costumbre de bañarse desnuda en la azotea de su casa cuando llovía.
Conmovida por la explotación en la que vivía la clase trabajadora de la posrevolución mexicana, Tina se convierte en revolucionaria activista desde principios de los años veinte. En 1927 se hace miembro de Partido Comunista. A principios de 1930 fue expulsada de México, acusada injustamente de conspirar para asesinar al Presidente. Continúa su trabajo en el exilio en Berlín, donde se hace miembro de la Union de fotógrafos de prensa y publica sus imágenes. En 1931 se establece en Moscú, donde abandona la fotografía por el activismo político. En 1934 llega a España y, tras la rebelión militar del 36, se alista al Quinto Regimiento trabajando con las Brigadas Internacionales hasta el fin de la guerra.
En 1939 regresa como asilada a México, donde continuó con su actividad política a través de la Alianza Antifascista Giuseppe Garibaldi.
Murió, de un ataque cardiaco, el 5 de enero de 1942, y en su tumba se pueden leer las palabras que le dedicó Neruda "Tina Modotti, hermana, no duermes, no, no duermes; /tal vez tu corazón oye crecer la rosa/ de ayer, la última rosa de ayer, la nueva rosa...''