Experiencias
Pido ayuda
Por Anónimo
Benicarló a 27 de noviembre de 2006-11-2006
Estimados amigos: el motivo de esta carta es explicarles un caso en el que me he visto envuelta, y del cual me gustaría hacerles participes. El pasado año 2005 se celebró una reunión de personas, en la cual se me acusó de no ser digna de representar a mi pueblo en un cargo, basándose en acusaciones falsas, y prohibiéndome participar en unas elecciones a ese cargo por medio de una acta en la cual se especificaba nombres y apellidos de las doce personas que me acusaban. Dicha acta fue leída en las respectiva juntas de las doce entidades que organizaban dichas elecciones. Mi respuesta fue intentar saber de qué se me acusaba, por parte de quién de los reunidos, fechas de dichos actos indignos y exigir que se me diera la oportunidad de defenderme, cosa que contemplan los estatutos de dicha asociación, la cual me fue negada alegando que las cosas eran así y punto, ante la imposibilidad de defenderme, me puse en contacto por escrito con el Alcalde de mi ciudad, que según los estatutos de esa entidad, es el presidente de honor, con el fin de que mediara en el caso para evitar males mayores, y que si no conseguía mi propósito, tomaría las medidas legales oportunas. La contestación al Alcalde fue la misma que me dieron a mí, por lo que procedí a poner en conocimiento de un abogado los hechos, y presentamos una demanda de protección al honor. Aquí empezó mi vía crucis, pues al saber que les había denunciado empezaron a prohibirme la asistencia a los actos por ellos organizados, a los cuales yo tenía derecho a asistir, entre ellos una cena de mujeres en la que participan más de seiscientas mujeres, y en la cual mi presencia fue vetada, y también a los actos públicos en los cuales yo debía representar a mi asociación y a los cuales desistí de asistir, porque se me avisó por parte de amigos, que me tenían preparada una pitada cuando yo hiciese acto de presencia, por lo que decidí presentar la dimisión, pues en esos momentos, yo estaba en tratamiento psicológico por depresión y ataques de ansiedad.
También tuve que cambiar de trabajo, pues en el establecimiento comercial que regentábamos mi marido y yo, todos los días era corriente que alguien me preguntase sobre el tema, que qué había hecho y cosas así, con lo que en mi estado anímico significaba ponerme mala.
Transcurrió un año en el cual esas personas fueron manipulando los hechos, y a base de mentiras fueron diciendo que yo lo hacía para conseguir dinero, que no era verdad que yo estuviera mal, sino que había cambiado de trabajo porque mi negocio no funcionaba, y más cosas así, y como ellos son doce hombres y están acostumbrados a tratar a las mujeres de esa asociaciones como floreros de adorno, pues fueron poniendo a bastante gente en mi contra. Hasta que el pasado DÍA dos de noviembre se celebró el juicio. Por mi parte presentaba siete testigos, de los que el juez sólo me permitió cinco por no hacer la vista demasiado larga. Por la parte acusada sólo eran ellos doce, más otra persona, expresidente de mi asociación, y con la cual mantenemos una enemistad manifiesta y conocida por todos, y según su propia declaración en el juicio, es el autor de todas las acusaciones contra mi persona. Durante la vista, no se pudo demostrar mi participación en ninguno de los actos de los que se me acusaba en el acta inicial, y por parte de mis testigos se dejaba claro que mi actitud y comportamiento era correcto. Pues cual sería mi sorpresa que, siendo jueves a las tres de la tarde, cuando se acabó la vista, el lunes por la mañana el juez nos entrega la sentencia, desestimando la demanda, porque según dicta, no se produjo publicidad de dicha acta y que siendo un personaje publico, al ostentar un cargo representativo de mi asociación, prevalecía la libertad de expresión sobre el derecho al honor. Además, daba cierta credibilidad a los hechos que me imputaban los cuales no fueron probados, y sí que incurrieron en bastantes contradicciones los acusados.
Por supuesto que he recurrido la sentencia en la audiencia provincial, pues considero que se me han negado los derechos que todas las mujeres tenemos de defendernos, cosa que viene marcado en los estatutos de dicha asociación. Ellos se han basado en que esto es una rabieta por no dejarme presentar al cargo, pero la verdad es que lo que me ha movido a la denuncia, ha sido el no permitir que se ensucie mi nombre, con actuaciones que, sin ser graves, no pueden achacarse a una mujer hecha y derecha, madre de familia, con dos hijos mayores, y con una conducta y trayectoria tanto laboral, como privada intachable en mis cuarenta y cinco años de vida.
Me gustaría que me dierais vuestra opinión sobre el caso, y si necesitáis más información, os la puedo facilitar, pues esto es un resumen para poneros un poco al corriente de los hechos.
Un saludo y espero noticias vuestras.
SABINA ESCURA VERGE
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Respuestas
Por Elcatorce
el Jueves, 21 de Diciembre de 2006 a las 15:36 pm
Estoy tratando de entender qué tiene este escrito, relacionado con una demanda desestimada de protección del honor, con el objeto de este sitio.... Noa, ¿ tú lo entiendes ?
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Por Noa
el Viernes, 22 de Diciembre de 2006 a las 15:41 pm
Sé a qué te refieres, Elcatorce, y sí que es cierto que no es un caso de maltrato conyugal, pero es una mujer que se siente marginada e injustamente tratada y me pareció bien publicarlo. :)
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