El Color PúrpuraEl Color Púrpura Inicio

Grupo de autoayuda ONLINE y GRATUITO para mujeres maltratadas

Próxima sesión

La fecha aún no se ha concretado. Disculpen las molestias.

Experiencias

Carta abierta a mi marido (parte 1)

Por Anónimo
¿Sabes? Durante muchos años fui maltratada psicológicamente por vos. Durante muchos años viví creyendo que todo lo que me decías era cierto, porque tu palabra para mí era casi santa. Claro, qué podía pensar yo de alguien que no dejaba que económicamente me faltara nada, qué podía pensar de un hombre que vivía trabajando por su familia.

Lo que yo pensaba era que eras el hombre perfecto: trabajador, buen padre, querido y respetado por todos. Te encargaste, desde que nos conocimos, de que no me faltase nada: comodidad, confort, etc. Siempre me sentí "poca cosa" al lado tuyo. Siempre sentí que no te merecía por ser tan buen hombre y tan perfecto en todo lo que hacías. Durante años, hiciste crecer en mí la culpa, el desasosiego, la soledad, el autodesprecio... Porque claro, vos para mí eras perfecto y yo no te merecía. Si hasta llegué a hablar por boca tuya. Llegué a tener tus pensamientos y tus perspectivas de las cosas cotidianas, porque lograste convencerme de que yo vivía equivocada con todo. Sí, sí, yo era mala madre, pésima como esposa porque no hacía bien los quehaceres domésticos, porque no limpiaba la casa como te gustaba a vos. Yo no me ocupaba bien de mis hijos. Hasta me llegaste a convencer de que era mala hija y mala hermana también. Yo era sucia, abandonada en mi aspecto personal porque desde que nos casamos aumenté de peso. ¿Te acuerdas cuando me dijiste que era "impresentable"? ¿Cuando me dijiste que, si en tu trabajo querían conocer a tu esposa, tenías que ir con tu hermana porque yo te daba verguenza? Las noches que pasé llorando en silencio en la cama, porque no me tocabas, me despreciabas con tu indiferencia, con tu abandono. Pero yo me culpaba, me miraba al espejo y me decía a mí misma: "soy fea, soy horrible, soy un monstruo, soy gorda, sucia, mala madre, mala esposa, mala hija, mala hermana, no sirvo para nada, cocino mal, limpio mal, nada hago bien. Es culpa mía, estúpida, inútil, parásito, ¡¡¡no pongo voluntad!!! No merezco tener el marido que tengo. Tiene razón, ¡soy un desastre! No sirvo para nada". Así lo creí durante casi 15 años de nuestro matrimonio.

Nada de lo que hacía te ponía contento, todo lo hacía mal. Yo trataba, pero no me salía y eso me frustraba y me hacía sentir cada vez mas inútil y culpable. Durante casi 15 años reprimí a la mujer que existía en mi interior. Durante 15 años pensaba por vos, contestaba como vos. Cada dos palabras te nombraba: "mi marido dice así", "mi marido me dijo que haga esto o lo otro".

¿Sabes? Es tanto lo que tengo para decir que, por eso, esta es sólo la primera carta que te escribo.

Añadir comentario

Ver todas las experiencias

Añadir respuesta

Añadir comentario